Dignidades Planetarias Exilios

Si te sabes los domicilios automáticamente los exilios ya que estos son el signo opuesto. Por ejemplo: si Marte se domicilia en Aries, entonces se exilia en Libra que es el opuesto, y así con todos.

La palabra “exilio” viene del latín exsul, sacado (ex) de su suelo o su terreno, y así es como se expresa un planeta cuando está en el signo opuesto a su domicilio. Piensa como te sientes cuando estás en un terreno completamente opuesto a tu zona conocida o tu lugar de origen, puede que tengas ganas de hacer cosas pero sin duda encuentras más obstáculos: barreras de idioma, de idiosincrasia o costumbres, de mentalidad, etc. Pues igualmente Marte en Libra por ejemplo, encuentra la barrera de la indecisión o el exceso de amabilidad a la hora de tomar acción por lo que quiere, por eso depende más de la cuenta de otras personas y siempre busca reafirmación para sus decisiones. Los demás exilios planetarios son los siguientes:

Sol en Acuario: es el dilema existencial de la auto-realización propia de ese signo. Le cuesta definir quién es pues se identifica con la humanidad entera.

Luna en Capricornio: le cuesta mucho expresar y satisfacer sus necesidades emocionales básicas, por eso se ocupa en extremo del trabajo para compensar.

Mercurio en Sagitario y en Piscis: donde se distrae o se abstrae y le cuesta más trabajo tener una comunicación efectiva o bien organizar sus ideas estructuradamente.

Venus en Escorpio o Aries: donde ve mermada su capacidad receptiva y la feminidad propia de ese planeta se restringe o se vulnera.

Marte en Libra y en Tauro: ya hablé del primero, en el segundo a Marte le cuesta fluir con la energía que le es propia pues encuentra mucha resistencia, por eso funciona en una especie de “estallidos” enérgicos que no son continuos.

Júpiter en Géminis y en Virgo: En el primero porque se expande tanto (Géminis es la sustancia mental) que se pierde por completo y le cuesta concretar el desarrollo, en el otro porque se enfoca tanto en ese pequeño GRAN detalle propio de Virgo, que también pierde la perspectiva de lo que necesitaba hacer crecer en su conjunto.

Saturno en Cáncer y en Leo: pues el exceso de sensibilidad o sentimiento en el primero, dificulta su tarea de forjar el carácter con una estructura sólida, la persona se ve atacada constantemente por las carencias emocionales y ese estado emotivo se vuelve su principal prueba. En Leo lo que sucede es que Saturno bloquea la expresión del talento personal, que es la expresión solar y en ese sentido resulta más difícil de superar que en otros signos.

Urano en Leo: puede dar como resultado una megalomanía (exceso de ego).

Neptuno en Virgo: el razonamiento y el análisis excesivo, dificultan el desarrollo de la intuición y la fe.

Plutón en Tauro: aunque no hay personas vivas en este momento en el planeta con esa posición zodiacal que ocurrió hace más de 150 años, se entiende que la resistencia propia de Tauro bloquea la exploración de Plutón hacia las profundidades del ser, además puede enceguecer a cualquiera tras los bienes más tangibles y mundanos, impidiendo que se desarrolle a sí mismo.

Bien, esos son los “exilios” resumidos muy brevemente, ¿qué planetas tienes en exilio? ¿Cómo los has experimentado?