CONOCIENDO-Te

Por Carolina Rodriguez Chad @InsegurosAnonimos

¿Sabes qué es difícil? No sólo comenzar de manera consciente y proactiva tu proceso de crecimiento, re-conocimiento y re-descubrimiento, sino mantenerte en él. Palabras claves: consciente y proactiva, es decir, que las circunstancias de tus enseñanzas las promuevas tú y las vivas tú, no que ellas te vivan a ti.

¿Como logras esto? Conociéndote  a ti mism@.  Muchas veces crecemos creyendo… no, no creyendo, segurísim@s de que nos conocemos, de que sabemos cómo somos, cómo reaccionamos (en vez de cómo respondemos) ante las estimulaciones externas, positivas y negativas.  Pero hay momentos en los que las realidades limitantes, sobre todo las que repetimos una y otra vez, nos dan la clave para saber qué es eso de nosotr@s que no estamos detectando y que nos arrastra a esas manifestaciones que queremos dejar atrás.

Para qué leer artículos de auto conocimiento o para qué estar detrás de la información de las alineaciones de los astros del día o de la semana, si al final no dedicas el tiempo y la energía necesarios para detenerte un momento, apagar el piloto automático y entender cómo eres de verdad y no cómo te han dicho que debes ser.  Para aceptar tus creencias limitantes y a partir de ellas, avanzar.

Si sabes que llevas una o varias noches sin descansar, que no estás comiendo bien (ni en cantidad ni en calidad) y tienes a alguien (que puede ser tu jefe, tu pareja, tus hijos, tu mama) dándole y dándole, presionando de alguna manera, buscando, muchísimas veces sin que ellos estén conscientes del papel catalizador que están jugando, llevarte al máximo y hacerte explotar.  Si te conoces y ya estas consciente de que en esos días es mucho mas fácil que reacciones de manera agresiva, sabes cuando el Kraken esta por liberarse, y que antes de que eso pase lo que necesitas es quizá unos minutos para irte al baño o a un lugar donde estés sola y en silencio, respirando, centrando y concentrando tus pensamientos en la calma; ya sabes que eres capaz de responder a cualquier provocación de manera proactiva, cerrando cualquier posibilidad de que el otro te controle.

El otro escenario, en el que estas en piloto automático, no conoces tus emociones y por lo tanto no las trabajas tu a ellas, sino que ellas te trabajan a ti y te convierten en una persona reactiva ante cualquier estimulación negativa (no importa si es justa o no).  Te llevan a gritar, insultar al otro y a ti mism@, dejando la puerta abierta para que la otra persona, aun si retrocede y no se engancha en esa energía densa contigo, te controle. Porque ese “desahogo” no sano de la ira deja espacio para una emoción mas pesada aún: la culpa.  Ahí es cuando terminas pidiendo disculpas a la otra persona o borras cualquier limite que exista para así “compensar” el daño que causaste en ese momento de descontrol.  ¿Te suena familiar?

¿Ves la importancia de escucharte? De tomar aunque sea unos minutos al día, todos los días, para apagar el ruido que te rodea y verte, sentirte y escucharte de verdad.  Re-correr lo que ya conoces, pero que olvidaste de ti mism@.  Buscar en ese disco duro que está grabando todo desde que eras un bebé y que tiene las respuestas a todas las preguntas que insistentemente buscas afuera.  Es ahí donde comienzas a cambiar las realidades de ahora por unas mejores, porque aunque las circunstancias externas sean las mismas, definitivamente vas a tener y sentir un shift interno que te va a llevar a un nuevo nivel y a aprender técnicas para manejarlas que antes no recordabas que sabías.