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Venus en Capricornio 2017

Hoy es el día en que Venus cambia de signo, ingresando en Capricornio y reuniéndose con Saturno en el grado 0° de ese signo. Recordemos que Venus tiene que ver con los deseos, de qué tenemos ganas en un momento determinado. Cuando Venus entra en Capricornio hay ganas de trabajar, producir y materializar planes ambiciosos, pero cada quien tiene a su Venus Natal en diferentes signos y todos estamos constantemente deseando distintas cosas. En esta oportunidad el tránsito de Venus nos ayudará a trabajar con el Venus Natal pues tenemos que practicar la austeridad, Saturno se quedará en Capricornio tres años y desde allí se lo estará recordando a Venus con frecuencia (cada vez que esos dos planetas tengan alineaciones).

“Austeridad”  es un término que tenemos que des-estigmatizar, pues en un medio social avocado al consumo constante y desmedido, nos han inducido a pensar que ser austero es ser “pobre” o carente. Sin embargo ser austero es de hecho tener la capacidad de estar más contento o en paz. Mi Maestro nos decía constantemente que los estudiantes de Yoga – pero aplica para todas las personas que están estudiando una mejor manera de vivir, sea cual sea – aprendían a “reducir sus necesidades”, esto se puede entender mejor si pensamos en reducir nuestros deseos, ya que un ser humano en realidad necesita muy pocas cosas para vivir. Astrológicamente la Luna representa aquello que realmente necesitamos: alimento, afecto, relaciones, y cada Luna según su posición o aspectos ofrece detalles sobre las necesidades particulares de cada quién, pues no todos necesitamos lo mismo o en igual medida, sin ánimo de menospreciar la teoría de Maslow (pirámide de necesidades).

Venus por su parte si representa los deseos, es decir aquellas cosas o circunstancias que no necesitamos pero queremos. Ahí es donde se complica la cosa, pues el bombardeo mediático por un lado, y la falta de discernimiento o autoconocimiento por el otro, nos ponen a correr como locos como el burrito que lleva atada una zanahoria delante, pensando que vamos a satisfacer esa cantidad enorme (y constantemente creciente) de deseos alguna vez, cosa que no sucederá jamás. Entonces cuando nos damos cuenta y asumimos el control de nuestro desarrollo interno, la reducción de necesidades no es un sacrificio sino una liberación, te sacas de encima esa “zanahoria” ficticia que te mantiene corriendo como loca y puedes estar más tranquila, usar la energía de manera más constructiva o creativa, comenzar a SER en lugar de HACER todo el tiempo. Eso es austeridad, conocerte lo suficiente como para saber que deseos te llevan a desarrollarte y cuales simplemente te esclavizan.  Venus y Satuno tienen mucho que enseñarnos hoy respecto a esos temas, así que prestemos atención, sobre todo en esta época que es mundialmente publicitada como la más consumista del año.

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