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Preguntas de los niños al maestro Goenka

 Preguntas hechas por niños al maestro Goenka y sus respuestas sobre la meditación y la práctica de la misma.  

P: ¿Qué es la mente? 

R: La mente es lo que piensa, el proceso del pensamiento se debe a la mente. Es la mente la que constantemente está involucrada en el proceso de pensamiento, observando y reflexionando sobre lo que se la leído, etc. Durante ese curso de pensamiento la mente puede actuar favorable o desfavorablemente, si adopta un patrón habitual dañino generará constantemente sentimientos de mala voluntad, pero si al contrario la mente se reforma a si misma aunque sigan habiendo pensamientos serán de bienestar para si mismo y para los demás. Observamos que la naturaleza de la mente es generar pensamientos constantemente, por lo tanto, nuestro deber más importante es guiar la mente hacia un proceso de pensamiento saludable y prevenir que tome el curso de los patrones de pensamiento insanos. Todo nuestro esfuerzo está dirigido a comprender esta naturaleza de la mente.  

 P: ¿Quién reforma la mente? 

R: La mente se reforma a si misma. Una parte de la mente siempre está observando su propio funcionamiento, cuando surgen pensamientos analiza la naturaleza de esos pensamientos. Cuando surge la negatividad la misma mente inmediatamente lanza el aviso de que esas emociones negativas (generadas por pensamientos negativos) son indeseables y no deberían ocurrir. Esta parte de la mente que siempre está alerta al propio funcionamiento y trata de corregirse, puede llamarse intelecto. Si la mente desarrolla el hábito de observar la verdad tan pronto como aparece, entonces este hecho quedará claro: que tan pronto como la mente se contamina surge el sufrimiento y si se purifica, el sufrimiento desaparece. Es esta parte observadora de la mente la que entenderá el proceso y por lo tanto se reformará a si misma. Nadie quiere permanecer agitado, todos quieren una vida feliz y sin sufrimiento, para lograrlo la parte observadora de la mente trata de cambiar el patrón habitual de la parte restante. 

P: La mente está constantemente llena de pensamientos y no puede mantenerse enfocada en un solo lugar. 

R: Meditamos precisamente para eso. Si la mente estuviera siempre concentrada ¿qué necesidad hubiera de meditar? Es un viejo hábito de la mente divagar, déjala que lo haga. En el momento que te des cuenta de que la mente se ha extraviado tráela de vuelta a la respiración. La mente se distrae por esos pensamientos incontables cuya naturaleza varía de tiempo en tiempo, pero lo importante es qué tan rápido nos damos cuenta de que la mente está divagando. No es bueno para la mente estar distraída por periodos largos de tiempo. 

 P: La falta de voluntad y la pereza están obstruyendo mi meditación. ¿Podría darme algún consejo? 

R: Desarrolla la voluntad, una voluntad fuerte. Si eres tan débil que continuas rompiendo tu resolución de meditar en la mañana y en la tarde, entonces decide que no tomarás el desayuno hasta que te hayas sentado a meditar. ¿Durante cuantos días dejarás de desayunar? Comenzarás a practicar a diario. Por lo que respecta a la pereza y somnolencia, solo examínate. Si la causa es que duermes poco, toma una siesta, descansa y te refrescarás. Pero si se debe a alguna impureza mental que se ha convertido en una barrera para ti, entonces combátela. Toma respiraciones fuertes, salpica agua fría sobre tu rostro, levántate y camina. De una forma u otra deshazte de ella. 

14P. ¿Vivir el presente significa no planificar el futuro? ¿significa que no debemos ser ambiciosos?  

R: esos son dos preguntas diferentes y muy relevantes. Ciertamente no es muy sabio vivir en el presente y no pensar para nada en el futuro. Mientras observas la respiración (Meditación) también estás aprendiendo sobre el funcionamiento de la mente, verás que se ha hecho un hábito permanente de la mente generar pensamientos sobre el pasado o el futuro. Lo menos que quiere la mente es quedarse en la tarea presente de observar la respiración. Cuando la mente se involucra demasiado en pensamientos del fututo su energía se reduce y por lo tanto es incapaz de trabajar con toda su capacidad en las tareas presentes, entonces cuando el tiempo “futuro” llega en el que debe tomar la acción correcta la mente ha extenuado toda su energía. Así pues con la mente firmemente anclada en el presente, piensa y planifica el futuro inmediato, plantea tu objetivo y mantenlo a la vista, camina paso a paso hasta lograrlo y una vez que lo consigas ya no deberías pensar en eso más. De esa manera cada paso que das debería ser un paso en el presente y eso reduciría las posibilidades de equivocarse.  

Te preguntarás cómo conducirás tu vida si no planificas el futuro, tenemos pocas reservas de energía por eso deben usarse sabiamente. Hay que usar solo lo requerido para planificar el futuro pero tendemos a acabar con las reservas atormentándonos innecesariamente con preocupaciones futuras. ¿Pasará esto o aquello? ¿Haré esto o mejor no? Piensa en eso solamente cuando sea necesario, pero durante la meditación ocúpate de aprender a estar en el presente porque si adoptamos el hábito de permanecer firmes en el aquí y ahora, seremos capaces de tomar los pasos siguientes de la mejor forma.  

Ser ambicioso no es negativo, definimos objetivos de vida, estudiamos algo para satisfacer cierta ambición, o meditamos con algún propósito. Pero si nos apegamos a ese objetivo y constantemente nos preocupamos por eso mientras no hacemos ningún esfuerzo por conseguirlo entones es inútil tener ambiciones. ¿Cual es el sentido de ambicionar algo que te impide tomar el curso de acción correcto? Decide tu objetivo y ve a lograrlo. Si tienes sed pues ve y busca el agua. Simplemente llorar por agua y preocuparte por ello no te quitará la sed. Haz el esfuerzo por obtener el agua, bebe y satisface tu sed, ¿qué hay de malo en ello? Igualmente, no hay problema con tener una buena ambición y esforzarse en lograrla, pero si te obsesionas con eso y no te esfuerzas entonces te saldrás del camino y fallarás, de esa manera ni una buena ambición dará frutos. Así que escoge una buena ambición y trabaja duro en conseguirla con el enfoque correcto y desde el presente. 

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